Ricky Martin

Orlando, FL Concert 2006

 
 

Ricky Martin in Orlando, Florida. February 15, 2006

 

 

 



                                      




 

 

 

 

 

Thanks to Miriam Rivera from PR for the information


Miercoles, 15 de febrero de 2006

Por Sarah Domenech
El Nuevo Dia

Orlando - “Gracias Orlando. Ha sido una noche maravillosa”. Así se expresó Ricky Martin tras finalizar su concierto en la Florida Central la noche del miércoles.

Y maravilloso es la mejor descripción del muy esperado espectáculo One Night Only ofrecido por el astro boricua en el Bob Carr Performing Arts Centre.

La producción contó con un excelente sonido, una sencilla, pero moderna escenografía enmarcada con grandes efectos de luces y con el carisma y talento indiscutible de Ricky Martin.

Ante una sala repleta, con capacidad para 2,500 personas, el cantante ofreció lo mejor de sí en un show que hizo remontar a muchos a los inicios de su carrera cuando se presentaba en pequeños escenarios que se quedaban pequeños ante su presencia.

Anglosajones, dominicanos, colombianos, mexicanos, venezolanos y, por supuesto, puertorriqueños gritaron, bailaron y cantaron durante la hora y 45 minutos que duró el espectáculo. Tal y como prometió y realizó en su gira por los Estados Unidos, Ricky hizo un recorrido por los éxitos de su carrera que se tornó un verdadero viaje alrededor del mundo.

Interpretó temas tan variados como Private Emotion del disco Livin’ la vida loca y Fuego contra fuego de su primer álbum como solista.

El artista, que realizó varios cambios de ropa durante la velada, habló en inglés y en español. Pero al ver la bandera de Puerto Rico entre la concurrencia evidenció de inmediato el sentimiento patrio. Mientras interpretaba Lola, Lola, Ricky instó a los puertorriqueños a bailar.

“Dale boricua... qué bonita bandera, qué bonita bandera es la bandera puertorriqueña...”, cantó emocionado.

Luego de demostrar su habilidad en el arte marcial brasileño de la capoeira, el cantante también tocó la percusión y bailó flamenco.

“Vine a Orlando con el fin de recobrar energías. Y creo que la encontré y cada vez quiero más y más... insaciable. Hace tiempo que no venía y esta es mi familia”, dijo con orgullo Ricky Martin, quien necesitará toda la energía posible para sus dos funciones en Puerto Rico, mañana y el domingo, con las cuales finaliza su gira en América.


Repertorio

'Till I Get to You

I Don't Care

This Is Good

Private Emotion

I Am

Fuego contra fuego

Livin’ la vida loca

Jaleo

She Bangs

Lola, Lola

Bomba

Por arriba, por abajo

Loaded

It’s Allright

The Cup of Life

Vuelve

Drop It On Me


Listo Ricky para el concierto en casa
Viernes, 17 de febrero de 2006

Por Ana Enid López Rodríguez
El Nuevo Dia

RICKY MARTIN llegó a su patria ayer y lo primero que hizo fue tomarse un café puertorriqueño.
Ese es el inicio de la serie de “gustitos” que piensa darse en el país antes de sus conciertos en el Coliseo José Miguel Agrelot, mañana y el domingo, y tras una agitada semana en el trayecto de su exitosa gira por Estados Unidos.
“Voy directo a mi casa a dormir en mi cama, con mi almohada y eso ya es ganancia. Allí puedo meditar a medianoche bajo las estrellas y recargar energías. Además, voy a comer buena comidita criolla de mamá. Ya mañana (hoy) iremos al Coliseo para un ensayo general”, detalló el artista, que llegó al país a las 4:05 p.m. en un vuelo privado procedente de Orlando, Florida.
Sobre su espectáculo en Puerto Rico, Ricky adelantó que, aunque básicamente tiene el mismo formato del resto de la gira en términos de repertorio, incluirá más elementos de producción, por lo que será más extenso.
“El orden del show es el mismo, porque estuvo muy bien analizado, con muchas altas y bajas y un clímax al final muy intenso. También hemos incluido bailarines en una de las canciones, ya que en el resto de la gira no llevamos bailarines”.
Ricky se presentó la noche del miércoles en Orlando, a donde viajó en carro desde Miami, donde también ofreció su concierto el martes. Pero aseguró sentirse lleno de energía para su compromiso con el público local.
“Este es el show más físico que he hecho, pero estoy bien preparado. Por eso estoy viajando con mi terapista física, porque de lo contrario no podría hacerlo. Tengo una rutina bien intensa de calentamiento y estiramiento antes del show. Y a nivel de vocalización también estoy listo, porque éste también es el concierto más largo que he dado. ¡Pero que venga, estoy listo, sí quiero!”, expresó.
Aunque espera que el reencuentro con su fanaticada sea excitante, el cantante dijo que no es su costumbre trazarse expectativas respecto al resultado de su trabajo.
“Hay ansiedad y un poco de incertidumbre, pero no me gusta planificar lo que voy a sentir, prefiero dejar que los sentimientos fluyan. Sí me preparo en términos de producción y lo que musicalmente quiero presentar, pero entro al ruedo a matar, como los toreros. Después del show ya veremos cuán diferentes fueron las emociones. Pero sé que no nos puede ir mal, porque hay mucho amor de mi parte y de mi equipo de trabajo”.
En “Una noche con Ricky Martin”, el cantante combina éxitos de su carrera con los más recientes temas de su disco Life, por lo que le preguntamos si se ha reconciliado con canciones como Livin’ la vida loca, que de tanto cantar llegó a aborrecer, según confesó a El Nuevo Día en una entrevista anterior.
“Ya lo verás, hemos cambiado dos o tres canciones (de estilo). Pero hay otras que no tienen remedio y ni las canto. Shake Your Bon Bon, por ejemplo, me tendrían que pagar mucho dinero para yo volver a cantar esa canción. No sé dónde estaba en esa etapa...”, respondió entre risas.
Ricky también admitió que cuando surgen públicamente comentarios negativos relacionados a su persona o que entiende han sido sacados de proporción, la situación le desenfoca de su trabajo.
“Claro que sí que me desenfocan, pero lo importante es practicar el desapego. Mi misión en estos últimos cinco años ha sido analizar mis emociones y de verdad sentir las cosas como son. Si siento coraje, pues lo expreso, porque por muchos años estuve en automático y a lo mejor tenía un dolor de estómago increíble, pero decía que estaba bien. Yo no quiero volver a ese estado y quiero estar seriamente en contacto con mis emociones. Si estoy alegre, celebrar la alegría y si estoy triste, pues también celebrar la tristeza o vivir el coraje, porque eso me hace hombre, me hace humano”.
Lo importante, continuó exponiendo Ricky, es no mantener el sentimiento de coraje. “Hay que desahogarse, ya sea con el ejercicio, con la respiración o la meditación, porque uno no se puede aferrar a lo negativo. Cuando se cambia la energía negativa por la positiva se practica la compasión y sale ese ‘ay bendito’ del puertorriqueño”, añadió el cantante, quien se siente más que satisfecho con sus recientes logros para contrarrestar el contrabando de menores a través de la Fundación People for Children.
Tras su espectáculo en la Isla, Ricky viajará a Turín, Italia, para cantar en las Olimpiadas de Invierno, donde ofrecerá una hora de música festiva, según nos adelantó.
“Después de este calor voy a cantar con una bufanda y con guantes, porque el show es al aire libre. Vamos a hacer una hora de puros éxitos y alegría”.

 

Coliseo de Puerto Rico Saturday February 18, 2006

 


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